Antes de acudir este viernes a Roma para el funeral de Valentino, la actriz Elizabeth Hurley tenía una cita ineludible el jueves en Londres para testificar en el caso que la enfrenta a Associated Newspapel Limited. En la sala, Hurley rompió a llorar al recordar que el padre de su hijo, Steve Bing, afirmaba que ella le había puesto “el nombre del diablo” a su primogénito, Damian Hurley. Algo que la modelo buscaba mantener en secreto, pero que los artículos publicados hace 20 años por el Daily Mail se encargaron de sacar a la luz y por los que hoy forma parte de la demanda contra el grupo editor del tabloide por obtención ilegal de datos. La también empresaria, de 60 años, sollozó mientras daba su testimonio: “Estaba mortificada pensando que mi hijo algún día fuera a leer todas estas cosas y me duele que hoy se estén volviendo a sacar y repetir”. “No quería que mi hijo lo leyera”, lamentó en su declaración. En la sala, el príncipe Enrique, uno de los siete denunciantes y quien compareció como testigo el pasado miércoles, consolaba a Damian Hurley mientras su madre declaraba. El juicio continúa.
