
La pandemia queda lejos y la Feria del Libro de Guadalajara no ha hecho más que batir sus propios récords desde que consiguió recuperar el aliento. La convocatoria de este año, con Barcelona como invitada de honor, se acerca al millón de visitantes y cierra de forma preliminar con 953.000 asistentes, 46.000 más que en la cita anterior, que tuvo a España como protagonista del encuentro. Entonces ya se superaron todas las expectativas y se sumaron otros 50.000 espectadores con respecto al año anterior: una escalada que confirma la potencia del foro de literatura en español más grande del mundo, y que roza su límite de capacidad. Si quiere seguir creciendo, tendrá que hacerlo con las actividades externas al recinto ferial, que son cada vez más.


