“¡Cómo mola la gente buena!”, exclama Javier Fesser a propósito de la pareja protagonista de la primera serie que dirige, Custodia repartida (en Disney+ desde el 24 de enero). Hablaba de Lorena López y Ricard Farré, dos actores quizá no muy conocidos para el gran público, pero de mucho oficio. “Son el gran acierto de la serie. Cuando los vi a los dos interactuando en las pruebas de casting, pensé: ‘Ya tenemos serie, solo falta rodarla’. Pero, aparte de ser excelentes intérpretes y de no ser estereotipos de nada, ambos transmiten nítidamente lo que de verdad son: dos magníficas personas, seres con un corazón enorme”, continúa Fesser. Lorena López confirma las buenas sensaciones, esa pequeña familia que formaron en el set contagiados por la historia que venían a contar: la de una pareja, Cris y Diego, que ha decidido separarse amistosamente, pero la precariedad de la vida les obliga a mudarse a casa de sus respectivos padres, una familia humilde la de ella, una familia acomodada la de él, y cada semana se irán turnando a su hija, Chloe.
